Últimamente tengo fijación por el tiempo meteorológico. No sé por qué, ya que no tengo tierras, ni cultivos, ni agencias de viajes, pero así es. La cuestión es que por aquí en la capital hemos pasado en 3 días de lluvias torrenciales y 13 ºC a solanero y 33 ºC y claro, sales un poco abrigado por si refresca y te tienen que recoger con fregona.
Llegan los calores, tarde y sin avisar.
(¿Podemos quitar ya el edredón nórdico?).