Hace un par de semanas fué la Feria del Libro de Madrid. Fuimos un viernes por la tarde, con una temperatura estupenda, sin calor, sin mucha gente… De repente, en una de las casetas había varios ilustradores firmando libros, uno de ellos Javier Olivares. Nunca he pedido dedicatorias ni autógrafos, porque me muero de la vergüenza, pero como no había ni dios y estaban allí, mano sobre mano, a 30 cm de mi, pues me animé. Me hizo mucha ilusión, oye. Me gusta mucho el trabajo de este hombre.

El libro es La Cenicienta Rebelde. Muy gracioso.