Un vídeo emocionante y tierno, con infinidad de lecturas. La música lo hace intemporal, las personas te saludan desde el pasado como si estuvieran aquí y comparten contigo su alegría por haber ido a visitarlos a través del tiempo…
Te hace pensar sobre lo relativo que puede ser todo si lo miras desde el prisma adecuado, en este caso un día cualquiera en la gran ciudad visto 100 años después.